Energía

Aerotermia o caldera de gas: la duda del que va a cambiar la calefacción

Aerotermia o caldera de gas: la duda del que va a cambiar la calefacción

Cuando toca cambiar la vieja caldera, aparece una palabra que hace unos años no conocía casi nadie: aerotermia. Cada vez se oye más como alternativa a la caldera de gas para calentar la casa y el agua. Pero ¿qué es exactamente, y compensa el cambio? Conviene entenderlo sin tecnicismos antes de tomar una decisión que dura quince o veinte años.

Qué es la aerotermia

Una caldera de gas quema combustible para producir calor. La aerotermia funciona de otra forma: es una bomba de calor que extrae energía del aire exterior —incluso cuando hace frío— y la transfiere al interior, para calefacción, agua caliente y, muchos equipos, también frío en verano. Lo notable es su eficiencia: por cada unidad de electricidad que consume, entrega varias unidades de calor, porque no «fabrica» el calor, lo «mueve» desde el aire.

Ventajas e inconvenientes

  • A favor de la aerotermia: muy eficiente, no quema combustible en casa (más seguridad, sin humos), un solo equipo da calor, frío y agua caliente, y se alimenta de electricidad, que puedes combinar con placas solares.
  • En contra: la instalación cuesta más al principio y rinde mejor con suelo radiante o radiadores grandes que con radiadores pequeños de toda la vida.
  • A favor del gas: instalación inicial más barata y conocida; en contra, depende de un combustible fósil con precio variable y emisiones directas.

Cuándo compensa cada uno

La aerotermia brilla en viviendas con buen aislamiento y, sobre todo, con suelo radiante, donde trabaja a baja temperatura y exprime su eficiencia. Combinada con autoconsumo solar, el coste de calentar puede caer mucho. Su mayor inversión inicial se compensa con el ahorro en consumo a lo largo de los años y con las ayudas a la rehabilitación energética que suele haber disponibles.

La caldera de gas sigue siendo una opción válida y más barata de instalar, sobre todo si tu vivienda tiene radiadores convencionales y un aislamiento justo. Pero la tendencia, por eficiencia y por la progresiva salida de los combustibles fósiles, va hacia la electrificación. Si vas a hacer reforma y mejorar el aislamiento, es el momento ideal para estudiar la aerotermia con un instalador de confianza y varios presupuestos. Es una decisión a largo plazo: merece pensarla con calma.