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Conducción eficiente: ahorrar gasolina y emisiones con el coche que ya tienes

Conducción eficiente: ahorrar gasolina y emisiones con el coche que ya tienes

No todo el mundo puede o quiere cambiar de coche por uno eléctrico o más eficiente. La buena noticia es que la forma de conducir influye muchísimo en lo que gastas: dos personas con el mismo coche pueden tener consumos muy distintos solo por sus hábitos al volante. Conducir de forma eficiente puede recortar el consumo de combustible de manera notable, y eso es ahorro directo y menos emisiones, sin invertir un euro.

Suave con el acelerador y el freno

La clave es la suavidad. Acelerar a fondo y frenar en seco gasta muchísimo más que una conducción anticipada y tranquila. Mira lejos, prevé los semáforos y las retenciones, y levanta el pie con tiempo para dejar que el coche se vaya frenando solo en lugar de clavar el freno. Cada frenazo es energía (combustible) que ya pagaste y tiras a la basura.

Marchas y revoluciones

  • Cambia pronto a una marcha más alta: circular en la marcha más larga posible sin que el motor se ahogue reduce el consumo. Las revoluciones altas tragan gasolina.
  • En ciudad, arranca y sube de marcha sin acelerones; mantén una velocidad constante y evita el «acordeón» de acelerar y frenar.
  • En autovía, la velocidad dispara el gasto: pasar de 120 a 130 puede aumentar el consumo bastante más de lo que parece por la resistencia del aire.

El coche a punto también cuenta

Un detalle que mucha gente ignora: la presión de los neumáticos. Unas ruedas con poca presión aumentan el consumo y se desgastan antes; revísalas una vez al mes y ajústalas a lo que indica el fabricante. Quita del maletero el peso que no necesitas llevar siempre y, sobre todo, retira la baca o el cofre del techo cuando no los uses, porque disparan la resistencia aerodinámica. Y apaga el motor en paradas largas en lugar de tenerlo al ralentí.

Conducir eficiente no es ir despacio ni estorbar: es conducir con anticipación y suavidad, algo que además resulta más cómodo, más seguro y menos estresante. Con estos hábitos, el mismo coche te durará más, gastará menos en cada repostaje y emitirá menos. Es la forma más inmediata de hacer más sostenible el coche que ya tienes, hoy mismo y sin gastar nada.